Como parte del proyecto de modernización de la línea B del Subte, Subterráneos de Buenos Aires (SBA) renovará el señalamiento de la línea B del Subte.
Las obras comprenden el reemplazo del actual sistema ATP (Automatic Train Protection) por un sistema CBTC (Communications-Based Train Control) en GoA 2 (grado de operación automática 2), similar al que ya opera en las líneas C, D y H.
De acuerdo con documentos oficiales, a los que accedió enelSubte, el cambio de sistema estará a cargo de la china CRRC -específicamente, de Zhuzhou CRRC Times Electric-, misma empresa que se encuentra fabricando los 29 nuevos trenes que reemplazarán la actual flota de la línea. La firma fue recientemente preadjudicada por SBA, por lo que se estima que en breve el directorio tomará la decisión formal de adjudicar el contrato.
A diferencia de otros aspectos del proyecto de modernización de la línea, que fueron o serán licitados -ver detalle debajo-, la obra del CBTC salió por contratación directa. La decisión fue justificada por SBA en razones de estandarización de equipos, lo que tornaba conveniente asignar los trabajos al mismo proveedor del material rodante.
enelSubte pudo saber que las nuevas formaciones CRRC Serie 400, que comenzarán a llegar al país en el primer trimestre del 2027, iniciarán su operación comercial bajo el actual sistema ATP pero estarán preparadas para su conversión a CBTC. Las unidades, se prevé, convivirán con parte de la flota actual, a la que sustituirán gradualmente.
De acuerdo con el calendario oficial, el CBTC comenzará a funcionar a los 20 meses del acta de inicio de obra, en un principio con 17 formaciones. El vuelco al nuevo sistema se completará a los 34 meses, con el CBTC operando a pleno con las 29 formaciones y el desmontaje del sistema antiguo.
El sistema a instalar en la línea B es un CBTC (Communications-Based Train Control) en Grado de Operación Automática 2 (GoA2), de características similares al que ya opera en la línea H (desde julio de 2016), en la línea C (desde febrero de 2020) y en la línea D (desde marzo de 2024). En estos tres casos, no obstante, se trató del sistema Trainguard MT de Siemens Mobility.

En el caso de la línea B, el CBTC sustituirá al actual ATP (Automatic Train Protection), que funciona en la línea desde 2003. La instalación del ATP había sido decidida en 1997 por la entonces concesionaria Metrovías, que encargó la obra a la compañía brasileña CMW Equipamentos Ltda., subsidiaria de Alstom desde 1995 (entonces Gec Alsthom), cuando la empresa fue adquirida por la francesa a Odebrecht Automação e Telecomunicações Ltda, su antigua controlante. Los sistemas y equipos provistos entonces por CMW no habían sido desarrollados íntegramente por Alstom sino una evolución de los que habían sido instalados en el Metro de San Pablo a partir de 1989, que derivaban de desarrollos de la compañía norteamericana Westinghouse.
El CBTC, como lo indica su nombre, opera con un principio diferente al de los sistemas tradicionales como el ATS o el ATP, que trabajan con secciones fijas. En cambio, se basa en secciones móviles determinadas por la ubicación de los trenes, permitiendo que las formaciones se aproximen a una distancia mínima de 30 metros entre sí. Esto redunda en la posibilidad de correr una mayor cantidad de trenes en simultáneo y reducir los tiempos de espera -aunque esto depende en última instancia de la cantidad de formaciones que se pongan en circulación- y en una reducción de los tiempos de viaje totales.
Al igual que en otras líneas de la red donde ya opera, el CBTC se combinará con ATO (Automatic Train Operation) en GoA 2, reduciendo la intervención humana en el proceso de conducción. Bajo este sistema, el conductor simplemente debe presionar un botón para que la formación acelere automáticamente hasta su próxima parada mientras, desde las balizas y antenas colocadas en el túnel, la computadora de a bordo recibe información sobre la ocupación de la vía, velocidades a desarrollar y precauciones en el trayecto. No obstante, el conductor puede tomar control de la conducción de la formación en cualquier momento, en el caso de que se presente alguna eventualidad. Esto representa una diferencia respecto del GoA 4 -como el que rige en las líneas 3 y 6 del Metro de Santiago o en las líneas 1 y 14 del Metro de París, por ejemplo- donde las formaciones no cuentan con conductor.
Tal como viene explicando enelSubte, el proyecto de modernización de la línea incluye la compra de 29 nuevos trenes CRRC, la renovación de 8,5 km de vías entre Alem y Lacroze, la elevación de tensión a 1500 V y la renovación de subestaciones eléctricas, obras en el Taller Rancagua y la citada modernización del señalamiento, entre otras intervenciones.
Mientras avanzan las negociaciones con la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina por el financiamiento para encarar el proyecto, la Ciudad ya ha avanzado con algunas licitaciones, mientras que otras todavía esperan su turno.
La mayor parte del crédito, unos 300 millones de dólares, será destinada a costear la compra de los 29 nuevos trenes con los que se reemplazará la totalidad de la flota actual (Mitsubishi y CAF 6000).
La operación, que fue adjudicada en julio pasado a la china CRRC Changchun y cuyo contrato ya fue firmado, tiene un costo apenas superior a los 300 millones de dólares, impuestos y gastos de nacionalización incluidos, lo que arroja un valor aproximado de 1,7 millón de dólares por coche.
Las 29 formaciones CRRC Serie 400 estarán compuestas por seis coches cada uno (174 coches). Los trenes no tendrán cabinas intermedias ni puertas que bloqueen el paso, por lo que la circulación interna será libre de punta a punta de la formación, al igual que en los Alstom Serie 300 que circulan en las líneas D y H.
Los coches tendrán un ancho de 3,10 metros, similar al de los trenes de las líneas ferroviarias de superficie. Es decir que los nuevos trenes aprovecharán la totalidad del gálibo “ferroviario” con el que cuenta la línea B, ofreciendo más espacio para los pasajeros y mayor capacidad de carga, un aspecto clave si se considera que la línea B es la más utilizada de la red. Vale notar que las actuales formaciones, al no haber sido diseñadas conforme a las especificaciones de la línea B, que admite la circulación de trenes más anchos que el resto de las líneas de la red, son sustancialmente más angostas: 2,8 m en el caso de los Mitsubishi y 2,77 en el caso de los CAF 6000.
Los 120 millones restantes serán destinados a realizar obras de infraestructura en la línea B.
El aspecto más relevante en este apartado es la renovación de 8,5 km de vías entre Alem y Lacroze, renovado por última vez en 1998. Si bien la obra todavía no fue licitada, SBA ya realizó la compra de los rieles necesarios para encararla: se adquirieron a la firma Hierro y Rueda 3400 toneladas de rieles de perfil 115RE AREMA de 56,90 Kg/m.
La obra apunta a intervenir “tramos críticos”, ya que el diseño original de la línea B carece de contrabóveda en varios sectores. Este factor, sumado “al incremento en la frecuencia e intensidad de las lluvias asociada al cambio climático”, genera que la infraestructura actual resulte insuficiente para la correcta absorción de los crecientes volúmenes de agua, lo que genera un deterioro más acelerado del tendido.
La renovación tiene como objetivo “la recuperación de la capacidad de soportar en el tiempo las cargas del nuevo material rodante por medio de la readecuación del sistema de drenaje y recambio de la infraestructura de vías”. A su vez, se estima que este tipo de “rieles de mayor dureza y resistencia, permitirá un óptimo desplazamiento del nuevo material rodante y mejorará sustancialmente la velocidad y comodidad de marcha y la frecuencia del servicio”.
Al mismo tiempo, meses atrás fueron adjudicadas las obras eléctricas, que estarán a cargo de la firma Zonis y que incluyen la elevación de tensión de 600 Vcc a 1500 Vcc, la puesta en servicio de ocho subestaciones rectificadoras (Alem, Pellegrini, Pasteur, Medrano, Malabia, Lacroze, Los Incas y Urquiza) y la estandarización de los grupos rectificadores a 2500 kW. De acuerdo con el presidente de SBA, Javier Ibáñez, la obra permitirá “una mejora en la eficiencia energética de entre un 30% y 40% menos de consumo”.
Si bien la línea fue objeto de trabajos de repotenciación a mediados de la década pasada -como parte de las adaptaciones para poner en marcha los polémicos trenes CAF 6000, adquiridos de segunda mano al Metro de Madrid-, estos “no fueron integrales”. Según consta en documentos oficiales, solo se reemplazaron algunos equipos, permaneciendo “diversos dispositivos [que] presentan distintos niveles de obsolescencia”, algunos de los cuales (11 celdas de media tensión, cargadores de baterías y otros) “presentan materiales con asbesto”.
No obstante, no se prevé realizar mayores adaptaciones en la catenaria rígida -también parte de las adaptaciones necesarias para los CAF 6000-, ya que esta podría soportar una tensión mayor a la actual sin inconvenientes. A este fin, meses atrás se realizó una prueba para verificar su capacidad para operar a 1500 V, tomando energía de la subestación eléctrica Nueve de Julio de la línea D y haciendo circular una formación Nagoya 5000.
Independientemente de esto, sí se contempla la instalación de catenaria rígida en las vías del Taller Rancagua y de catenaria rígida y convencional en la rampa de la estación Federico Lacroze. En este último caso, esto apunta a posibilitar la prestación de futuros servicios cortos desde Lacroze. Una vez completada la renovación del total de la flota, también se prevé la remoción del tercer riel, ya que dejará de ser utilizado. Esto quebrará la posibilidad de que los trenes de la línea Urquiza ingresen al túnel de la línea B, proyecto varias veces contemplado pero nunca implementado.
Respecto de las obras en el Taller Rancagua, actualmente en proceso de licitación, se prevé la instalación de un torno bajo piso, algo que está planificado desde hace más de una década pero nunca concretado. Actualmente, la línea B no cuenta con un torno propio, por lo que las formaciones de la línea deben recibir ese mantenimiento en instalaciones de la línea Urquiza. A su vez, se prevé la renovación de unos 230 metros de la vía 10, donde estará instalado el equipo, y se reforzará el giracoches y la losa de la vía 10, entre otras intervenciones.
https://enelsubte.com/noticias/crrc-instalara-el-sistema-cbtc-en-la-linea-b/

6 de junio de 2026 - 10:00 a. m.

4 de junio de 2026 - 2:30 p. m.
El MTC renovó hasta 2031 la concesión de la Línea 1 del Metro de Lima y Callao, asegurando la continuidad del servicio y el inicio de nuevas inversiones por USD 3,887 millones. El plan contempla más de 90 trenes, la modernización de las 26 estaciones, una estación de intercambio con la Línea 2 en 28 de Julio y la ampliación de talleres y cocheras.
Además, se implementará un nuevo sistema de control que reducirá el intervalo entre trenes a 1.5 minutos, permitiendo transportar hasta 1.2 millones de pasajeros diarios y mejorando la frecuencia, seguridad y comodidad del servicio.
@atuperu 𝗟𝗮 𝗟𝗶́𝗻𝗲𝗮 𝟭 𝘀𝗲 𝗽𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗲𝘁𝗮𝗽𝗮 🚈 Más trenes, menos espera y mejor conexión para millones de usuarios. 🪄
♬ sonido original - ATU Perú
Se proyecta aumentar de 600 mil a un millón el número de pasajeros transportados a diario.
Una buena noticia para los usuarios de la Línea 1. El presidente del directorio, Manuel Wu, aseguró que la ampliación de la capacidad del servicio de transporte también implicará la extensión de su horario de funcionamiento en una hora más.
Actualmente la Línea 1 opera hasta las 10:00 p.m., por lo que más adelante el servicio se prestaría hasta las 11:00 p.m.
La ampliación de la capacidad de la Línea 1 fue confirmada días atrás tras la aprobación de ProInversión de la viabilidad técnica y económica del proyecto. “Son US$ 2.700 millones de inversión privada. Dentro de un año estaríamos viendo las primeras obras y los primeros beneficios en dos o tres años, dependiente de cómo vayan avanzando”, explicó Wu.
El ejecutivo indicó que se prevé adquirir 31 nuevos trenes para aumentar de 600 mil a un millón el número de pasajeros transportados a diario. Además, se mejorará el sistema de recaudo con pagos digitales, se colocarán puertas en los andenes para aumentar la seguridad de los usuarios, así como “ampliar el servicio también una hora más”.
Manuel Wu agregó que otra de las obras previstas es la construcción de una la nueva estación 28 de Julio en La Victoria con la que se interconectará el servicio con la futura Línea 2 del Metro. También se intervendrá la estación Miguel Grau con la finalidad de que los usuarios accedan a los buses del Metropolitano que operará por el nuevo corredor Grau.
Entre los principales componentes de la ampliación de la Línea 1 destaca, igualmente, la implementación del sistema avanzado de control de trenes CBTC (Communications-Based Train Control), tecnología de estándar internacional que permitirá reducir los intervalos de paso de 3 a 1.5 minutos en hora punta y aumentar la capacidad operativa.
Luis Del Carpio, presidente ejecutivo de ProInversión, señaló que la declaratoria de viabilidad de la ampliación de la Línea 1 marca un antes y un después en la modernización del transporte urbano en el país.
“Esta intervención permitirá asegurar una frecuencia que mantenga y eleve el nivel de servicio que esta gran conexión demanda hacia el futuro. Estamos muy satisfechos de haber recibido la confianza del concesionario, de la ATU, del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y del Ministerio de Economía y Finanzas para formular esta solución integral”, indicó Del Carpio.
Según ProInversión, los estudios evidencian que el proyecto generará beneficios que superan ampliamente sus costos, principalmente por el ahorro significativo en tiempos de viaje, la disminución de la congestión en horas punta y el fortalecimiento de la seguridad operacional.

Según detalló la agencia, con este paso se pueden iniciar formalmente iniciar las gestiones para la modificación contractual (firma de adenda) y la posterior ejecución de una de las intervenciones de infraestructura más relevantes para la capital.
ProInversión indicó a Gestión que se espera firmar la adenda en junio del 2026, dejando vía libre a que las inversiones se empiecen a ejecutar en el segundo semestre de este mismo año.
La intervención contempla una inversión total estimada de S/ 14,104.05 millones. Entre sus principales componentes destaca la implementación del sistema avanzado de control de trenes CBTC (Communications-Based Train Control), tecnología de estándar internacional que permitirá reducir los intervalos de paso de 3 a 1.5 minutos en hora punta y aumentar la capacidad operativa. Asimismo, la flota se incrementará hasta alcanzar 92 trenes.

En ese sentido, Luis Del Carpio, presidente ejecutivo de ProInversión, señaló que la declaratoria de viabilidad de la ampliación de la Línea 1 marca un antes y un después en la modernización del transporte urbano en el país.
“Esta intervención permitirá asegurar una frecuencia que mantenga y eleve el nivel de servicio que esta gran conexión demanda hacia el futuro. Estamos muy satisfechos de haber recibido la confianza del concesionario, de la ATU, del MTC y del MEF para formular esta solución integral”, indicó.
Recordó también que esta aprobación se dio como uno de los primeros ejemplos del nuevo rol que tomado ProInversión en megaproyectos: asumir papeles en la integridad de los mismos.
Del Carpio sostuvo también la importancia de que la Línea 1 del Metro de Lima esté conectada al otro proyecto ferroviario de la capital: la Línea 2 del Metro de Lima y Callao.
Resulta que, según comentó ProInversión a este Diario, esto ya se aclaró: será el concesionario de la Línea 1 quien hará realidad la estación de interconexión 28 de Julio, que permitirá integrar la Línea 1 con la Línea 2 del Metro de Lima, consolidando una red más articulada.
Así también el proyecto al que la agencia le acaba de dar su visto bueno permitiría atender la demanda proyectada al 2042 y generará ahorros de hasta 2.08 horas por viaje para los nuevos usuarios, con un impacto directo en la productividad y calidad de vida de la población.
ProInversión aprobó la viabilidad técnica y económica del proyecto valorizado en US$ 2.700 millones
ProInversión y la concesionaria de la Línea 1 del Metro de Lima confirmaron que el proyecto de ampliación del servicio ferroviario ya cuenta con luz verde técnica y económica.
Las obras comenzarían en 2027 y apuntan a incrementar la capacidad de transporte de 600 mil a un millón de pasajeros por día.
El anuncio se realizó durante la conmemoración por los 1.600 millones de usuarios movilizados desde que el sistema empezó a operar en 2011.
El presidente ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, informó que la adenda contractual para viabilizar la inversión —estimada en US$ 2.700 millones— se suscribiría a mediados de 2026.
Manuel Wu, titular del directorio de la concesionaria, explicó que el cronograma contempla un año de estudios de ingeniería previo al inicio de obras, las cuales se extenderían por aproximadamente tres años. Según precisó, los beneficios se irían percibiendo de manera progresiva durante la ejecución.
El plan incluye la adquisición de 31 nuevos trenes, algunos con capacidad para trasladar hasta 1.200 pasajeros por unidad.
Además, se modernizarán los 39 trenes actualmente en operación. Con estas mejoras, la línea podrá movilizar hasta 75 mil personas por hora punta, frente a las 50 mil que transporta en la actualidad.
La ampliación también contempla la construcción de la futura estación 28 de Julio, que permitirá la conexión con la Línea 2 del Metro de Lima, fortaleciendo la integración del sistema de transporte masivo en la capital.
Entre las intervenciones previstas figuran:
Incorporación de 31 trenes nuevos y renovación de la flota actual.
Implementación de puertas de andén para reforzar la seguridad en estaciones.
Modernización del sistema de recaudo con recargas digitales y descentralizadas.
Mejoras en accesos, ascensores y escaleras.
Refuerzo del sistema eléctrico y actualización de la señalización.
Ampliación de cocheras y talleres.
Intervención de la estación Miguel Grau para optimizar su conexión con el Metropolitano.
Las autoridades indicaron que cualquier eventual ajuste tarifario dependerá exclusivamente del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), aunque señalaron que, por ahora, no se ha planteado un incremento.
Con esta ampliación, la Línea 1 —que une Villa El Salvador con San Juan de Lurigancho— busca responder a la creciente demanda de transporte en Lima y consolidarse como eje estructurante del sistema integrado de movilidad urbana.
https://peru21.pe/lima/linea-1-del-metro-ampliara-su-capacidad-con-31-nuevos-trenes/
"Los andenes de las estaciones van a estar equipados con puertas automáticas, que se van abrir y cerrar cuando estén los trenes presentes. Es un salto tecnológico importante que va aumentar la seguridad de nuestros pasajeros", explicó el gerente José Zárate.
El nuevo proyecto de adenda para ampliar el servicio de la Línea 1 del Metro de Lima incluye la instalación de puertas de seguridad automáticas en los andenes de las estaciones, lo que eliminará cualquier tipo de riesgo para los usuarios.
Así lo dio a conocer el gerente de la Línea 1 del Metro de Lima, José Zárate, en una conferencia de prensa con motivo de los mil 500 millones de usuarios movilizados durante los 14 años de funcionamiento del servicio.
El proyecto de ampliación de adenda ha sido presentado al Estado peruano y contempla la adquisición de nuevos trenes, con el fin de reducir los tiempos de espera en las estaciones.
"Al incrementar la capacidad del sistema de la Línea 1, se hace que un tren pase de 3 minutos a 2, incluso a futuro a 1 minuto con 30 segundos. Eso reduce cualquier cola fuera de las estaciones", detalló Zárate.
Además de ello, la Línea 1 del Metro de Lima planteó en dicha adenda la compra e instalación de puertas automáticas de seguridad en los andenes de los paraderos, similar al Metropolitano.
"Los andenes de las estaciones van a estar equipados con puertas automáticas, que se van abrir y cerrar cuando estén los trenes presentes en cada andén. Esto es un salto tecnológico importante que va experimentar la Línea 1, que va aumentar la seguridad y confiabilidad hacia nuestros pasajeros", explicó el gerente.

La propuesta de la adenda forma parte de un proyecto para ampliar la capacidad de la Línea 1 del Metro de Lima, que traslada diariamente a cientos de miles de usuarios desde Villa El Salvador (VES) hasta San Juan de Lurigancho (SJL), y viceversa en el horario de 5:00 a.m. a 10:00 p.m.
"Trabajamos en un proyecto para ampliar la capacidad de la Línea 1, para pasar de 630 mil pasajeros diarios a más de un millón de usuarios. Esto hace preparar el sistema para integrarse con la línea 2 del Metro, con el Metropolitano en la estación Grau y Atocongo; y de manera futura, con el ferrocarril central", detalló José Zárate.
Con más de 550.000 usuarios diarios, el tren eléctrico proyecta trasladar a más de 180 millones de pasajeros solo en 2024, consolidándose como una gran opción para quienes buscan un transporte rápido (la conexión entre ambos distritos demora solo 53 minutos).

La Línea 1 pronostica trasladar a más de 180 millones de pasajeros en 2024. Foto: Difusión
Sin embargo, en hora punta, sus estaciones más relevantes suelen colapsar. Entre las 6 y 7 de la noche, las colas pueden ser interminables, lo que genera molestias entre los usuarios. El servicio se inauguró en 2011 y, desde hace más 13 años, el panorama suele ser el mismo.
El tiempo de espera en la estación Miguel Grau de la Línea 1 puede llegar a ser hasta más de 20 minutos en hora punta. La República registró a detalle cómo las personas sortean el tráfico vehicular de la zona para sumarse a las filas que, en muchos casos, pueden cubrir toda una cuadra.

Colas en la estación Miguel Grau. Foto: Nicole Valera/La República

Tiempo de espera en la estación Miguel Grau puede superar los 15 minutos. Foto: Nicole Valera/La República

El segundo acceso a la estación Grau también suele presentar largas colas a partir de las 5.00 p. m. Foto: Nicole Valera/La República
La estación Gamarra de la Línea 1 suele ser uno de los puntos más caóticos de la ciudad debido a la gran demanda para usar el servicio. "La gente no respeta el (acceso) preferencial", señaló una pasajera adulta mayor para La República.
"(Me demoro) más o menos media hora. Sobre todo en las mañanas, hay más cola", agrega otro adulto mayor.

La estación Gamarra moviliza a miles de comerciantes a diario. Foto: Nicole Valera/La República

Fila preferencial de la estación Gamarra. Foto: Nicole Valera/La República
La estación La Cultura se ubica en la av. Javier Prado, frente al Ministerio de Cultura y al paradero del Corredor Rojo: una zona fundamental para la ciudad. Sin embargo, las colas en hora punta también suele ser recurrentes.
"(Las colas) son caóticas, deberían mejorar la circulación (de trenes). En las horas puntas, me he tardado (para ingresar) más de media hora", expresa un usuario de la estación La Cultura.
"Las colas son infernales, somos muchas personas para tan pocos trenes. Me demoro 40 minutos, dependiendo la hora pico", indica otra mujer.

Estación La Cultura se ubica frente al Gran Teatro Nacional. Foto: Nicole Valera/La República

Las colas en la estación La Cultura. Foto: Nicole Valera/La República

La estación La Cultura también se ubica a pocos metros del centro comercial La Rambla y de la Biblioteca Nacional. Foto: Nicole Valera/La República
La estación Angamos de la Línea 1 es otro punto de la zona centro de la ciudad donde las colas suelen ser interminables. "Deberían mejorar el tema de la movilidad porque definitivamente nos hacen perder tiempo para venir a trabajar y para retirarnos. El tiempo que supuestamente deberíamos ahorrarnos tomando el tren o tomando el Metropolitano, en realidad es el mismo que tomando un micro", expresa una usuaria que hacía fila en este terminal.

Estación Angamos de la Línea 1 se ubica frente al centro comercial Real Plaza. Foto: Nicole Valera/La República

Las colas de la estación Angamos suelen demorar más de 20 minutos. Foto: Nicole Valera/La República

Ingreso a la estación Angamos en hora punta. Foto: Nicole Valera/La República
En comunicación exclusiva para La República, la concesionaria de la Línea 1 del Metro de Lima indica que, para evitar la saturación del sistema, viene implementador un mayor número de viajes de trenes: cada uno realiza ahora hasta 25 trayectos diarios.
"Sin embargo, la medida que resuelve el problema central de la saturación del sistema es la ampliación del servicio, proyecto que venimos coordinando con el MTC", indica el comunicado.
Esta aplicación del sistema aún se encuentra en planeación. "El proyecto, coordinado con el MTC, aún se encuentra a la espera de la respuesta de viabilidad de la ATU. El Concesionario presentó el Informe de Perfil en diciembre del 2023 y una actualización de este el 5 de julio del presente año", agrega la empresa.

La Línea 1 del Metro de Lima conecta San Juan de Lurigancho con Villa El Salvador. Foto: DIfusión
La ampliación del sistema se vuelve crucial cuando se considera que, en unos años, la Línea 1 se interconectará con la Línea 2, lo que aumentará el flujo de usuarios en un terminal ya saturado.
"Según lo indicado por el Ministro de Transportes, se prevé que el tramo 1 de la Línea 2, entre Ate y Bolognesi, esté listo para julio del 2026. Eso quiere decir que si no se avanza con el proyecto coordinado con el MTC, pronto los pasajeros que saldrían del túnel de la Línea 2 tendrán que dirigirse caminando unos 600 metros hasta la ya congestionada estación de Gamarra de la Línea 1 y una vez en la estación, tendrían que hacer largas colas a la espera de algún tren", advierte la Línea 1.
En agosto, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) informó que, a partir del 5 de agosto, se incrementarán en 25 los viajes diarios de los trenes de la Línea 1 del Metro de Lima y Callao, de lunes a viernes. Esta acción buscaría facilitar el traslado de los ciudadanos, reduciendo el tiempo de espera y evitando largas filas en las estaciones.
La Línea 1 del Metro de Lima habría incrementado su servicio de 470 a 495 con una frecuencia de trenes cada tres minutos durante las horas punta, de 6.00 a.m. a 9.00 a.m. y de 4.30 p.m. a 8.30 p.m.
Asimismo, los sábados aumentaría el servicio que ofrece de 435 a 454 viajes en ese día, con frecuencia de trenes entre 3.5 y 15 minutos, según el horario. Además, los domingos incrementaría los viajes, de 242 a 250, con frecuencias de 6 a 15 minutos.
La buena pro de la nueva Vía Expresa Grau se otorgará el próximo 23 de octubre a la empresa que elaborará y, a la vez, ejecutará las obras de este proyecto que interconectará al Metropolitano con la Línea 1 del Metro, de acuerdo con el cronograma que mantiene la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la cual viene encargándose de la licitación pública.
Así, las obras físicas, como el carril segregado y las nuevas estaciones del Metropolitano, comenzarán en los primeros meses de 2025, según el gerente general de Emape, Carlos Peña. “Estos trabajos terminarían en un plazo menor a los 12 meses. Eso quiere decir que esta vía de interconexión sería inaugurada a fines del 2025 o en el primer trimestre del 2026”, afirmó.
En el distrito de La Victoria, se construirá una nueva estación del Metro de Lima y Callao llamada "28 de julio", ubicada cerca del emporio comercial de Gamarra. Esta estación facilitará la conexión entre las Líneas 1 y 2 del metro, permitiendo un tránsito más eficiente entre San Juan de Lurigancho, el Callao y Ate Vitarte. Según la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), los pasajeros de la Línea 2 podrán acceder a la Línea 1 a través de una escalera o túnel subterráneo, lo que mejorará la interconexión ferroviaria en la ciudad.
José Aguilar, jefe de la ATU, mencionó que la construcción se desarrolla aproximadamente a 600 metros bajo tierra, y que se ha llegado a un acuerdo con el concesionario de la Línea 1 para construir una estación adicional sobre esta, con el mismo nombre, "28 de julio". La intención es que los usuarios puedan transitar de manera fluida entre ambas líneas mediante escaleras o túneles que conectarán los dos sistemas ferroviarios, promoviendo una mayor integración del transporte público en Lima y Callao.