El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones inició en Quilpué
los trabajos regionales del Plan de Ordenamiento y Retiro de Cables, que
abarcarán 416 puntos de la comuna. Las tareas comenzaron en la Plaza
Rengifo y se extenderán por sectores como El Belloto, El Retiro y El
Sauce, además del centro urbano y varias avenidas.
La intervención
forma parte del programa nacional implementado desde mayo de 2026, con
el que el Gobierno prevé actuar sobre más de 66.000 puntos y retirar
aproximadamente 6.500 kilómetros de cables en desuso. El despliegue da
continuidad a la estrategia chilena de retiro y ordenamiento del cableado de telecomunicaciones.
En
la Región de Valparaíso, el plan contempla más de 10.000 puntos
distribuidos entre 37 comunas durante tres fases anuales. La primera,
correspondiente a 2026-2027, incluye Quilpué, Valparaíso, Viña del Mar,
San Antonio y Papudo; otras 15 comunas serán abordadas en 2027 y 17
durante 2028.
El trabajo consiste en identificar y retirar líneas
fuera de uso, además de ordenar el tendido aéreo que permanece activo.
Esa distinción exige coordinación con los operadores para evitar
afectaciones a los servicios: la Subsecretaría de Telecomunicaciones
indicó que supervisará las tareas de las empresas en terreno.
Según
cifras entregadas por la subsecretaria Romina Garrido, el plan ya
permitió ordenar 59.000 metros de líneas y retirar 10.000 kilos de
cableado en 16 comunas del país. En Quilpué participan representantes
del gremio Idicam y de las empresas ClaroVTR y Mundo Telecomunicaciones.
La
alcaldesa Carolina Corti estimó que los puntos considerados en Quilpué
estarán mayoritariamente resueltos en un plazo de cinco a seis meses. La
escala regional convierte esta intervención local en la primera etapa
de un proceso más amplio: trasladar el retiro de cables desde acciones
aisladas hacia una planificación nacional por comunas, fases y puntos
identificados.
Doppelmayr Panamá Corp. quedó a cargo del
proyecto de 6.6 kilómetros y seis estaciones, que tendrá conexión
directa con la Línea 2 del Metro en Cincuentenario
El teleférico en San Miguelito está cada vez más cerca de concretarse. | Ilustrativa
El
proyecto que busca llevar el transporte por cable a sectores de Panamá y
San Miguelito dio este jueves 3 de septiembre un paso clave. El Metro
de Panamá adjudicó oficialmente la obra a Doppelmayr Panamá Corp. por B/.255,163,788.03.
La
decisión se produjo luego de culminar las etapas correspondientes para
seleccionar al contratista bajo la Ley 22 de Contrataciones Públicas y
su reglamentación.
Doppelmayr participó en la Licitación por Mejor Valor N.° 2026-2-80-01-08-LV-000002
y su propuesta fue revisada por la Comisión Evaluadora, que concluyó
que cumplía con los requisitos establecidos en el pliego de cargos y
recomendó adjudicarle el proyecto.
Fue la única empresa que ofertó
Doppelmayr
había presentado el pasado 18 de agosto la única propuesta económica
recibida en esta nueva licitación. Su oferta fue precisamente por
B/.255,163,788.03, sin ITBMS debido a la exención tributaria del Metro
de Panamá.
La Comisión Evaluadora posteriormente le otorgó 962 puntos de un máximo de mil, determinando que la propuesta alcanzaba la calificación necesaria para continuar con el proceso.
Este
fue el segundo intento por sacar adelante la contratación. En mayo
pasado, una primera licitación quedó sin propuestas luego de que ninguno
de los dos consorcios precalificados presentara oferta. Uno de ellos
era el Consorcio Teleférico San Miguelito (TSM), integrado entonces por
Cointer Concesiones y la propia Doppelmayr.
Después
de ese resultado, el Gobierno modificó el esquema de contratación y
abandonó el modelo de concesión administrativa que se había planteado
inicialmente.
Seis estaciones para conectar Panamá y San Miguelito
El futuro teleférico tendrá una extensión aproximada de 6.6 kilómetros y seis estaciones: Balboa, Cincuentenario, Samaria, Mano de Piedra, Valle de Urracá y Torrijos Carter.
Una de las claves del proyecto será su integración con el sistema de transporte existente. El teleférico tendrá conexión con la Línea 2 del Metro en la estación Cincuentenario y se extenderá hasta el sector donde convergen vía Cincuentenario y vía España.
De acuerdo con el Metro, comunidades como Samaria, Mano de Piedra, Valle de Urracá y Torrijos Carter estarán entre las beneficiadas con la nueva alternativa de movilidad.
El
proyecto beneficiará a cerca de 90 mil habitantes y permitirá realizar
el recorrido entre la futura estación y Los Leones en aproximadamente 27
minutos. Los trabajos ya suman 2,3 kilómetros de túneles excavados
desde cuatro frentes distintos.
Metro de Santiago alcanzó este lunes un nuevo hito en la extensión de la Línea 6 hacia el poniente, con el primer encuentro de túneles del proyecto. El avance constructivo de la iniciativa registra un 55% y los trabajos ya suman 2,3 kilómetros de túneles excavados desde cuatro frentes distintos.
El encuentro se produjo
entre el Pique de Construcción y Ventilación Talleres y el Pique de
Construcción Bremen. Una vez finalizadas las excavaciones, comenzarán
las obras civiles de la futura estación, seguidas por el montaje de
sistemas, la energización de las vías, la circulación del primer tren y
la posterior marcha blanca.
La extensión contempla tres kilómetros adicionales hacia el poniente y una nueva estación ubicada en la intersección de avenida Lo Errázuriz con Costanera Norte del Ferrocarril, en la comuna de Cerrillos. La actual estación Cerrillos dejará de ser la terminal y el trazado se prolongará hasta ese nuevo punto.
Primer encuentro de túneles de la extensión de Línea 6 hacia el poniente. Diego Martin /Aton Chile.
El proyecto beneficiará a cerca de 90 mil habitantes y permitirá realizar el recorrido entre la futura estación y Los Leones en aproximadamente 27 minutos. La puesta en servicio está proyectada para 2028 y la inversión alcanza los US$244 millones.
La nueva terminal tendrá un papel clave en la integración del transporte público capitalino, ya que en el futuro combinará con la estación del Tren a Melipilla de EFE.
Los sistemas asociados al proyecto ya fueron adjudicados y durante 2026
comenzaron trabajos previos de vías y catenarias, mientras continúa la
ingeniería de detalle para el resto de las instalaciones.
Subterráneos
de Buenos Aires preadjudicó a la china CRRC el cambio del señalamiento
de la línea B. Reemplazarán el actual ATP por un moderno CBTC, similar
al que ya funciona en las líneas C, D y H. Las obras son parte del
proyecto de modernización de la línea, cuya pieza central es el recambio
de la flota. Los cambios, en detalle.
Como parte del proyecto de modernización de la línea B del Subte, Subterráneos de Buenos Aires (SBA) renovará el señalamiento de la línea B del Subte.
Las obras comprenden el reemplazo del actual sistema ATP (Automatic Train Protection) por un sistema CBTC (Communications-Based Train Control) en GoA 2 (grado de operación automática 2), similar al que ya opera en las líneas C, D y H.
De acuerdo con documentos oficiales, a los que accedió enelSubte, el cambio de sistema estará a cargo de la china CRRC -específicamente, de Zhuzhou CRRC Times Electric-, misma empresa que se encuentra fabricando los 29 nuevos trenesque reemplazarán la actual flota de la línea. La firma fue recientemente preadjudicada por SBA, por lo que se estima que en breve el directorio tomará la decisión formal de adjudicar el contrato.
A diferencia de otros aspectos del proyecto de modernización de la línea, que fueron o serán licitados -ver detalle debajo-, la obra del CBTC salió por contratación directa. La decisión fue justificada por SBA en razones de estandarización de equipos, lo que tornaba conveniente asignar los trabajos al mismo proveedor del material rodante.
enelSubte pudo saber que las nuevas formaciones CRRC Serie 400, que comenzarán a llegar al país en el primer trimestre del 2027, iniciarán su operación comercial bajo el actual sistema ATPpero estarán preparadas para su conversión a CBTC. Las unidades, se prevé, convivirán con parte de la flota actual, a la que sustituirán gradualmente.
De acuerdo con el calendario oficial, el CBTC comenzará a funcionar a los 20 meses del acta de inicio de obra, en un principio con 17 formaciones. El vuelco al nuevo sistema se completará a los 34 meses, con el CBTC operando a pleno con las 29 formaciones y el desmontaje del sistema antiguo.
Cómo es el sistema CBTC
El sistema a instalar en la línea B es un CBTC (Communications-Based Train Control) en Grado de Operación Automática 2 (GoA2), de características similares al que ya opera en la línea H (desde julio de 2016), en la línea C (desde febrero de 2020) y en la línea D (desde marzo de 2024). En estos tres casos, no obstante, se trató del sistema Trainguard MT de Siemens Mobility.
Jorge Macri supervisando la instalación del equipamiento para el CBTC de la línea D, en 2024.
En el caso de la línea B, el CBTC sustituirá al actual ATP (Automatic Train Protection), que funciona en la línea desde 2003.
La instalación del ATP había sido decidida en 1997 por la entonces
concesionaria Metrovías, que encargó la obra a la compañía brasileña CMW
Equipamentos Ltda., subsidiaria de Alstom desde 1995 (entonces Gec
Alsthom), cuando la empresa fue adquirida por la francesa a Odebrecht
Automação e Telecomunicações Ltda, su antigua controlante. Los sistemas y
equipos provistos entonces por CMW no habían sido desarrollados
íntegramente por Alstom sino una evolución de los que habían sido
instalados en el Metro de San Pablo a partir de 1989, que derivaban de
desarrollos de la compañía norteamericana Westinghouse.
El CBTC, como lo indica su nombre, opera con un principio diferente al de los sistemas tradicionales como el ATS o el ATP, que trabajan con secciones fijas. En cambio, se basa en secciones móviles determinadas por la ubicación de los trenes, permitiendo que las formaciones se aproximen a una distancia mínima de 30 metros entre sí. Esto redunda en la posibilidad de correr una mayor cantidad de trenes en simultáneo y reducir los tiempos de espera -aunque esto depende en última instancia de la cantidad de formaciones que se pongan en circulación- y en una reducción de los tiempos de viaje totales.
Al igual que en otras líneas de la red donde ya opera, el CBTC se combinará con ATO (Automatic Train Operation) en GoA 2, reduciendo la intervención humana en el proceso de conducción.
Bajo este sistema, el conductor simplemente debe presionar un botón
para que la formación acelere automáticamente hasta su próxima parada
mientras, desde las balizas y antenas colocadas en el túnel, la
computadora de a bordo recibe información sobre la ocupación de la vía,
velocidades a desarrollar y precauciones en el trayecto. No obstante, el
conductor puede tomar control de la conducción de la formación en
cualquier momento, en el caso de que se presente alguna eventualidad.
Esto representa una diferencia respecto del GoA 4 -como el que rige en
las líneas 3 y 6 del Metro de Santiago o en las líneas 1 y 14 del Metro
de París, por ejemplo- donde las formaciones no cuentan con conductor.
El proyecto de modernización de la línea B
Tal como viene explicando enelSubte, el proyecto de modernización de la línea incluye la compra de 29 nuevos trenes CRRC, la renovación de 8,5 km de vías entre Alem y Lacroze, la elevación de tensión a 1500 V y la renovación de subestaciones eléctricas, obras en el Taller Rancagua y la citada modernización del señalamiento, entre otras intervenciones.
La mayor parte del crédito, unos 300 millones de dólares, será destinada a costear la compra de los 29 nuevos trenes con los que se reemplazará la totalidad de la flota actual (Mitsubishi y CAF 6000).
Las 29 formaciones CRRC Serie 400 estarán compuestas por seis coches cada uno (174
coches). Los trenes no tendrán cabinas intermedias ni puertas que
bloqueen el paso, por lo que la circulación interna será libre de punta a
punta de la formación, al igual que en los Alstom Serie 300 que
circulan en las líneas D y H.
Los coches tendrán un ancho de 3,10 metros, similar al de los trenes de las líneas ferroviarias de superficie. Es decir que los nuevos trenes aprovecharán la totalidad del gálibo “ferroviario” con el que cuenta la línea B,
ofreciendo más espacio para los pasajeros y mayor capacidad de carga,
un aspecto clave si se considera que la línea B es la más utilizada de
la red. Vale notar que las actuales formaciones, al no haber sido
diseñadas conforme a las especificaciones de la línea B, que admite la
circulación de trenes más anchos que el resto de las líneas de la red,
son sustancialmente más angostas: 2,8 m en el caso de los Mitsubishi y
2,77 en el caso de los CAF 6000.
Los 120 millones restantes serán destinados a realizar obras de infraestructura en la línea B.
El aspecto más relevante en este apartado es la renovación de 8,5 km de vías entre Alem y Lacroze, renovado por última vez en 1998. Si bien la obra todavía no fue licitada, SBA ya realizó la compra de los rieles necesarios para encararla: se adquirieron a la firma Hierro y Rueda 3400 toneladas de rieles de perfil 115RE AREMA de 56,90 Kg/m.
La obra apunta a intervenir “tramos críticos”, ya que el diseño
original de la línea B carece de contrabóveda en varios sectores. Este
factor, sumado “al incremento en la frecuencia e intensidad de las
lluvias asociada al cambio climático”, genera que la infraestructura actual resulte insuficiente para la correcta absorción de los crecientes volúmenes de agua, lo que genera un deterioro más acelerado del tendido.
La renovación tiene como objetivo “la recuperación de la
capacidad de soportar en el tiempo las cargas del nuevo material rodante
por medio de la readecuación del sistema de drenaje y recambio de la infraestructura de vías”. A su vez, se estima que este tipo de “rieles de mayor dureza y resistencia,
permitirá un óptimo desplazamiento del nuevo material rodante y
mejorará sustancialmente la velocidad y comodidad de marcha y la
frecuencia del servicio”.
Al mismo tiempo, meses atrás fueron adjudicadas las obras eléctricas, que estarán a cargo de la firma Zonis y que incluyen la elevación de tensión de 600 Vcc a 1500 Vcc, la puesta en servicio de ocho subestaciones rectificadoras (Alem,
Pellegrini, Pasteur, Medrano, Malabia, Lacroze, Los Incas y Urquiza) y
la estandarización de los grupos rectificadores a 2500 kW. De acuerdo
con el presidente de SBA, Javier Ibáñez, la obra permitirá “una mejora
en la eficiencia energética de entre un 30% y 40% menos de consumo”.
Si bien la línea fue objeto de trabajos de repotenciación a
mediados de la década pasada -como parte de las adaptaciones para poner
en marcha los polémicos trenes CAF 6000, adquiridos de segunda mano al Metro de Madrid-,
estos “no fueron integrales”. Según consta en documentos oficiales,
solo se reemplazaron algunos equipos, permaneciendo “diversos
dispositivos [que] presentan distintos niveles de obsolescencia”,
algunos de los cuales (11 celdas de media tensión, cargadores de
baterías y otros) “presentan materiales con asbesto”.
No obstante, no se prevé realizar mayores adaptaciones en la catenaria rígida -también parte de las adaptaciones necesarias para los CAF 6000-, ya que esta podría soportar una tensión mayor a la actual sin inconvenientes. A este fin, meses atrás se realizó una prueba para
verificar su capacidad para operar a 1500 V, tomando energía de la
subestación eléctrica Nueve de Julio de la línea D y haciendo circular
una formación Nagoya 5000.
Independientemente de esto, sí se contempla la instalación de catenaria rígida en las vías del Taller Rancaguay de catenaria rígida y convencional en la rampa de la estación Federico Lacroze. En
este último caso, esto apunta a posibilitar la prestación de futuros
servicios cortos desde Lacroze. Una vez completada la renovación del
total de la flota, también se prevé la remoción del tercer riel, ya que
dejará de ser utilizado. Esto quebrará la posibilidad de que los trenes de la línea Urquiza ingresen al túnel de la línea B, proyecto varias veces contemplado pero nunca implementado.
Respecto de las obras en el Taller Rancagua, actualmente en proceso de licitación, se prevé la instalación de un torno bajo piso,
algo que está planificado desde hace más de una década pero nunca
concretado. Actualmente, la línea B no cuenta con un torno propio, por
lo que las formaciones de la línea deben recibir ese mantenimiento en instalaciones de la línea Urquiza. A su vez, se prevé la renovación de unos 230 metros de la vía 10, donde estará instalado el equipo, y se reforzará el giracoches y la losa de la vía 10, entre otras intervenciones.
Panamá, 5 de agosto de 2026 – El presidente de la
República, José Raúl Mulino, anunció hoy el inicio de las operaciones de
cinco modernos buses 100% eléctricos que se integrarán para prestar el
servicio de transporte colectivo de la empresa MiBus en la ruta del
Casco Antiguo de la ciudad de Panamá, lo cual contribuirá al ambiente y
conservación de este turístico punto del país.
El acto oficial de inicio de operaciones de los buses eléctricos se
llevó a cabo frente al Palacio de Las Garzas. Allí arribó a tempranas
horas de la mañana la unidad de Mibus C982 de la ruta M. 5 de Mayo –
Casco Antiguo que fue abordada por el presidente Mulino y los ministros
de Estado que le acompañaron para constatar de primera mano las
prestaciones y los beneficios que ofrecerán a los usuarios los modernos
vehículos.
“Estoy muy complacido, contento de tener hoy esta exhibición del bus
que son las unidades que van a recorrer el circuito del Casco Antiguo
para ayudar a que este sector no se congestione de carros y que no se
contamine con el uso de vehículos normales de gasolina. En esta zona,
donde también se ubica la Casa Presidencial, se mueve mucho el turismo y
seguirá aumentando; y todos los vecinos están haciendo buenos negocios,
restaurantes, emprendimientos; hay de todo. Eso es bueno para el Casco
Antiguo de la ciudad”, expresó el mandatario al tiempo que destacó la
inversión en los nuevos buses por más de un millón de balboas.
Desde el asiento del conductor del bus, el mandatario observó los
paneles de control de la unidad, que cuenta con cámaras de seguridad de
circuito cerrado y conexión a internet para los usuarios, entre otras
facilidades.
Este avance, que beneficiará tanto a los residentes como a los miles
de turistas que transitan por la ruta habitual del centro histórico, es
el resultado de un esfuerzo interinstitucional. La adquisición de estos
vehículos fue ejecutada por la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP),
como parte de la estrategia para realzar el valor ambiental y turístico
de esta zona patrimonial.
Para garantizar una experiencia segura, inclusiva y moderna, estas
cinco unidades cuentan con tecnología de punta. Entre sus
características más relevantes destacan:
Sostenibilidad y eficiencia: Sistema de tracción 100% eléctrico con
función de freno regenerativo y suspensión controlada electrónicamente.
Cada bus tiene una capacidad para 60 pasajeros.
Accesibilidad universal: Acceso mediante entrada baja y rampa
abatible. Cuentan con zonas designadas y dispositivos de fijación para
sillas de ruedas y coches de bebés, botones de asistencia, y
señalización táctil con indicaciones en sistema Braille.
Seguridad integral: Cabina segregada para la protección del operador
y un sistema de 7 cámaras de vigilancia (interiores, exteriores y de
asistencia en marcha atrás).
Asistencia avanzada a la conducción (ADAS): Tecnología preventiva
que incluye advertencias de colisión frontal y con peatones, monitoreo
de distancia y alerta de cambio involuntario de carril.
Innovación y confort: Conexión a internet de cortesía (WiFi) para
los usuarios y sistemas de telemetría incorporados para el seguimiento
en tiempo real del servicio, además de altavoces internos y externos.
Con la puesta en marcha de estos cinco vehículos en la ruta del Casco
Antiguo, el Gobierno Nacional reafirma su visión de reducir la huella
de carbono y promover espacios públicos más limpios, ordenados y
accesibles para todos.
Durante el evento, acompañaron al presidente Mulino los ministros
Juan Carlos Orillac (Presidencia), María Eugenia Herrera (Cultura),
Gloria De León (Turismo); el director de la Autoridad del Tránsito y
Transporte Terrestre, Nicolás Brea Kavasila; y el gerente de MiBus,
Carlos Sánchez Fábrega, entre otros.
Panamá inició el camino hacia la modernización de su infraestructura
de telecomunicaciones con el inicio del retiro de cables aéreos en la
calle Aquilino de la Guardia, ubicada en el sector de Campo
Alegre-Obarrio. Este proyecto, liderado por la Autoridad Nacional de los
Servicios Públicos (ASEP), busca transformar el paisaje urbano y
mejorar la calidad de los servicios de telecomunicaciones en una de las
áreas más dinámicas del país.
La administradora general de la
ASEP, Zelma Rodríguez Crespo, junto con representantes de las empresas
de telecomunicaciones Tigo, Más Móvil y Ufinet, inauguraron esta
iniciativa que forma parte de la segunda etapa del proyecto de
soterramiento de redes en Obarrio. La infraestructura subterránea fue
completada en 2023, y ahora el enfoque está en retirar aproximadamente
7.000 metros lineales de cables aéreos de fibra óptica, coaxiales y
cobre.
Este trabajo no solo busca mejorar la estética urbana, sino
también fortalecer la confiabilidad y seguridad de los servicios de
telecomunicaciones. La eliminación de los cables aéreos es la fase final
de un proceso que incluye la construcción de la obra civil subterránea,
la instalación de nuevas redes y la migración de clientes. La ASEP
destacó la importancia de la colaboración de administradores de
edificios, empresas y usuarios para facilitar la migración de servicios a
la nueva infraestructura soterrada.
El cronograma de ejecución prevé que el retiro
completo del cableado aéreo en esta área concluirá a finales de octubre
de 2026, con un total de 130.000 metros lineales de cables desmontados.
Este proyecto es parte de un programa nacional de soterramiento que ya
ha intervenido otros sectores del país, donde se han levantado más de
340.000 metros lineales de cables en lugares como la Calle Cuarta de
David y las avenidas Central y Santacoloma.
Hacia adelante, la
ASEP ya está planificando nuevos proyectos de soterramiento en otras
áreas estratégicas de Panamá, como paso para modernizar la
infraestructura de telecomunicaciones del país. Esta iniciativa no solo
promete mejorar la imagen urbana, sino que también representa un avance
crucial hacia una infraestructura más segura y confiable.
La
obra recibió un financiamiento de 296 millones de dólares y fue
diseñada para transportar al menos 100.000 pasajeros por día, además de
reducir los tiempos de viaje y mejorar la integración urbana.
18 de julio de 2026 13:23 hs
Foto: Kayke Guimarães/Governo Estado SP
La inauguración de la Línea 17-Ouro de São Paulo marcó un nuevo paso en la expansión de los sistemas ferroviarios urbanos de América Latina.
El nuevo monorriel, que conecta el aeropuerto de Congonhas con la red de metro de la mayor ciudad de Brasil,
se suma a la tendencia regional de inversiones en infraestructura para
mejorar la movilidad y ampliar la capacidad del transporte público.
Kayke Guimarães/Governo Estado SP
El
servicio comenzó a operar el 31 de marzo, luego de más de una década de
demoras respecto del cronograma original, que lo proyectaba para el Mundial 2014.
En
su primera etapa, el monorriel de São Paulo une el aeropuerto con la
estación Morumbi y permite conexiones con otras líneas metropolitanas.
¿Cómo es el nuevo monorriel inaugurado en Brasil?
La Línea 17-Ouro es un monorriel elevado construido para facilitar el acceso al aeropuerto de Congonhas, uno de los más transitados de Brasil. El tramo inicial cuenta con cerca de 6,7 kilómetros de extensión y ocho estaciones, aunque el proyecto completo prevé una ampliación en los próximos años.
Según informó el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), la obra recibió un financiamiento de 296 millones de dólares
y fue diseñada para transportar al menos 100.000 pasajeros por día,
además de reducir los tiempos de viaje y mejorar la integración entre
distintos alternativas de transporte.
El gobernador del estado de São Paulo, Tarcísio de Freitas, encabezó el acto de puesta en marcha del nuevo corredor junto con el alcalde de la ciudad, Ricardo Nunes, quienes destacaron la importancia de incorporar el aeropuerto a la red ferroviaria metropolitana tras años de postergaciones.
"Ocho
estaciones que gobiernos anteriores dejaron inconclusas y que nosotros
les dimos vida, completando la primera fase del Metro Mundial, Línea
17-Oro, con la entrega de la Estación Washington Luís", subrayó de Freitas en redes sociales.
La
puesta en marcha del monorriel paulista se suma a una serie de
proyectos ferroviarios que avanzan en distintos países de la región. En
los últimos años, ciudades como Bogotá, Lima, Ciudad de Panamá, Santiago de Chile y Monterrey
impulsaron nuevas líneas de metro o ampliaciones de sus redes para
responder al crecimiento urbano y reducir la congestión vial.
El presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados,
señaló que este tipo de obras contribuye a mejorar la conectividad
urbana y promueve ciudades más sostenibles mediante sistemas de
transporte masivo con menores emisiones.
Línea 17-Ouro
La Línea 17-Ouro fue anunciada originalmente para acompañar las obras vinculadas con la Copa Mundial FIFA 2014.
Sin embargo, modificaciones en el proyecto, problemas contractuales y
retrasos en la construcción fueron postergando su apertura durante más
de doce años.
Con su entrada en funcionamiento, São Paulo incorpora un nuevo sistema de monorriel automatizado a su red de transporte y fortalece la conexión ferroviaria con el aeropuerto de Congonhas, uno de los principales centros de vuelos domésticos del país.
La
incorporación de la nueva flota permitirá ampliar la capacidad del
sistema, reducir emisiones y mejorar la movilidad de miles de pasajeros.
China
enviará 269 buses eléctricos y convertirá a esta ciudad latinoamericana
en una de las primeras con una flota de transporte 100% eléctricaChatGPT
Bogotá continúa apostando por la movilidad sostenible. TransMilenio confirmó la incorporación de 269 nuevos buses 100 % eléctricos, una decisión que permitirá ampliar la capacidad del sistema de transporte masivo, mejorar la eficiencia del servicio y reducir el impacto ambiental en los próximos años.
La adjudicación corresponde a la Fase VI “La Nueva Era”, un proyecto que contempla la llegada de 157 buses articulados y 112 biarticulados, además de la construcción de la infraestructura necesaria para su recarga y operación.
Una inversión que busca transformar el transporte público
La empresa encargada de suministrar la nueva flota será la Promesa de Sociedad Futura E-BRT Móvil Provisión S.A.S.,
integrada por Buses S.A.S. y Transdev Colombia Holding S.A.S., luego de
presentar la propuesta económica más conveniente para el Distrito.
Además de entregar los vehículos,
el concesionario deberá instalar y operar la infraestructura de carga
eléctrica en el Patio Calle Sexta, en Bogotá, y en el Patio-Portal El
Vínculo, en Soacha, donde también se desarrollará un sistema de generación de energía mediante paneles solares.
El proyecto permitirá ahorrar costos
La licitación despertó el interés de tres oferentes y, según TransMilenio, la competencia permitió seleccionar una propuesta que generará un ahorro cercano al 21 % respecto del presupuesto inicial.
La entidad también señaló que el costo total de propiedad de estos buses será aproximadamente un 9 % menor frente a tecnologías impulsadas por gas natural, lo que permitirá reducir gastos operativos durante los próximos años.
Más capacidad y menos tiempo de viaje
Con la incorporación de la nueva flota, el componente troncal de TransMilenio pasará de 2.203 a 2.472 buses, un incremento cercano al 12 %.
Esto representará más de 50.300 nuevos cupos para los usuarios y permitirá reducir, en promedio, 16 horas al año los tiempos de desplazamiento de cada pasajero.
Un país latino acelera su apuesta por la movilidad sostenible con apoyo directo de China. (Fuente:ChatGPT - creada con IA)ChatGPT - creada con IA
Los nuevos vehículos reforzarán la operación de las futuras troncales de la avenida 68, Ciudad de Cali y la extensión de la NQS hacia Soacha, corredores considerados estratégicos para el crecimiento del sistema.
El impacto ambiental de la nueva flota
Uno de los principales objetivos del proyecto es disminuir las emisiones contaminantes.
De acuerdo con TransMilenio, los 269 buses eléctricos evitarán la emisión de más de 353.760 toneladas de dióxido de carbono
(CO₂) durante los próximos 15 años, un beneficio ambiental equivalente a
sembrar árboles en un área 57 veces mayor que el Parque Simón Bolívar.
La
iniciativa también busca aumentar la participación de mujeres en las
labores de operación y mantenimiento, pasando del 10,1 % al 16,2 %.
¿Cómo se financiará la incorporación?
La Fase VI cuenta con un convenio de cofinanciación por 1,5 billones de pesos.
El 62,4 % de los recursos será aportado por el Gobierno Nacional y
el 37,6 % restante por el Distrito, convirtiéndose en la primera
ocasión en que la Nación participa en la financiación de una flota
eléctrica para un sistema de transporte masivo en Colombia.
El proyecto fue declarado de importancia estratégica mediante el Conpes 4168 de 2025, lo que garantiza el respaldo financiero para su ejecución.
Bogotá consolida una de las mayores flotas eléctricas de América
Actualmente, Bogotá ya cuenta con más de 1.480 buses eléctricos entre los componentes zonal y troncal del Sistema Integrado de Transporte Público.
Con la futura entrada en operación de las 269 nuevas unidades, la ciudad superará los 1.700 buses eléctricos, consolidándose como la ciudad con la mayor flota de este tipo en América y una de las más importantes fuera de China.
Estos vehículos movilizan diariamente a cientos de miles de pasajeros y
forman parte de la estrategia de la capital para reducir las emisiones
contaminantes, disminuir el ruido urbano y avanzar hacia un sistema de transporte más sostenible.