Uber sostiene la expansión de cargadores y vehículos eléctricos como centro de la próxima estrategia de movilidad urbana. La empresa de movilidad impulsará la instalación de cargadores para vehículos eléctricos en áreas urbanas de Estados Unidos y Europa.
Este enfoque prioriza a los barrios donde residen y operan la mayoría de los conductores que utilizan estos vehículos, para asegurar rentabilidad y acortar el retorno de inversión de las compañías instaladoras, integrando en una sola acción su apuesta por la ampliación de infraestructura y el atractivo económico para las empresas del sector.
Según detalló The New York Times, el plan de la compañía contempla una garantía de uso mínimo para los cargadores ubicados en barrios habitados o frecuentados por sus conductores, permitiendo a los operadores de estaciones prever ingresos recurrentes.
La rentabilidad de estos puntos depende directamente del nivel de uso, un dato hasta ahora difícil de anticipar, por lo que la propuesta de Uber representa un incentivo clave para agilizar su despliegue.

A pesar de los cambios regulatorios que recortaron beneficios como el crédito fiscal de USD 7.500 para la compra de autos eléctricos, la cantidad de cargadores en Estados Unidos creció un 30% en el último año, sumando 70.000 puntos de recarga, de acuerdo con la firma de análisis Paren, especializada en electromovilidad.
Solo en el último trimestre se registró un incremento del 44%, incluso aunque las ventas de automóviles eléctricos retrocedieron considerablemente tras la eliminación del alivio fiscal federal.
Diversos actores del sector señalaron que los conductores de aplicaciones de transporte, como Uber y Lyft, son los principales usuarios de cargadores públicos, sobre todo de los puntos de carga rápida que permiten recargar la batería en media hora o menos.
Para muchos de estos choferes, que viven en departamentos sin acceso a enchufes domiciliarios, la red pública es su único recurso para seguir trabajando. Charles Iwuoha, uno de los 13.000 choferes de Uber que usa autos eléctricos en Nueva York, contó en The New York Times que su cambio a un modelo eléctrico, con apoyo financiero de la plataforma, le ahorra entre USD 20 y USD 40 por turno de 10 horas frente a los costos de un vehículo a nafta.
La demanda generada por aplicaciones de movilidad explica en buena medida la aceleración de la infraestructura de carga. Pradeep Parameswaran, responsable global de movilidad de Uber, anticipó al medio estadounidense que la empresa espera motivar la construcción de 1.000 nuevos cargadores. Al respecto, sostuvo: “A largo plazo, la electrificación contribuye a reducir los gastos operativos dentro de Uber. Y, en última instancia, es beneficioso para las ciudades porque disminuye las emisiones”.

Incentivos económicos y alianzas estratégicas
La compañía de transporte explicó que los puntos de carga desarrollados bajo el esquema planeado estarán abiertos a cualquier usuario, aunque pretenden beneficiar en especial a inquilinos y residentes urbanos sin estacionamiento propio.
El programa enfatiza la instalación de cargadores en ciudades densas como Nueva York, Los ángeles, Boston, San Francisco, Londres, París y Madrid.
Además, la empresa destinará USD 100 millones a la construcción de centros de carga exclusivos para vehículos autónomos —casi todos eléctricos—, y ofrecerá servicios de soporte como recarga y mantenimiento para flotas de empresas asociadas, incluyendo Waymo, filial de Alphabet en Austin, Texas.
Las compañías de infraestructura aliadas valoran la capacidad de Uber para orientar con precisión geográfica las nuevas inversiones. Jeroen van Tilburg, director ejecutivo de Ionity, uno de los principales operadores europeos, subrayó que la información provista por la plataforma permite identificar los lugares óptimos para nuevas instalaciones. “El mayor desafío para los operadores consiste en definir la ubicación adecuada”, afirmó van Tilburg.
Por su parte, los choferes continúan siendo un pilar para la viabilidad del negocio de carga. Los vehículos de aplicaciones de transporte representan una cuarta parte de la energía suministrada por EVgo, el tercer mayor operador de puntos de recarga de Estados Unidos y socio de Uber; en 2021, apenas llegaban al 10%.
Badar Khan, CEO de EVgo, resaltó en The New York Times: “La electrificación del ride-share ha sido una tendencia creciente trimestre tras trimestre, año tras año. Todo reforzamiento en la infraestructura, fruto de nuestra colaboración con Uber, acelerará la adopción del vehículo eléctrico”.

Ecosistema regulatorio y desafíos para la expansión
La reciente propuesta de Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, de requerir que todos los componentes de los cargadores financiados federalmente sean de origen local, tiene escaso impacto en el sector ya que la gran mayoría de los puntos instalados no accede a fondos públicos.
Voces acreditadas del sector, como expertos en electromovilidad y directivos de empresas líderes, sostienen además que ese estándar es prácticamente irrealizable considerando las cadenas internacionales de suministro.
Pese a los retrocesos normativos y al endurecimiento de los requisitos para obtener incentivos fiscales, el crecimiento del parque de recarga no se ha detenido. Florent Breton, director de Paren, aseguró que los primeros datos de 2026 confirman que la tendencia alcista persiste a pesar de los obstáculos administrativos.

Para Uber, trasladar a su fuerza de conductores hacia la electromovilidad es esencial ante regulaciones como la de Nueva York, que exigirá que todos los autos de ride-share sean cero emisiones o accesibles para personas con discapacidad en 2030. La compañía concede a sus choferes un subsidio de USD 4.000 para la compra de vehículos eléctricos, destinado a quienes hayan realizado al menos 100 viajes en la plataforma.
La brecha económica entre autos eléctricos y convencionales, aunque aún presente en los modelos nuevos, se va acortando conforme los autos eléctricos usados resultan más asequibles tanto en precio de venta como en gastos de operación y mantenimiento.
Conductores como Charles Iwuoha manifiestan, además, una motivación ambiental: más allá del ahorro y del requisito legal por venir, eligen la movilidad eléctrica por su impacto en la reducción de emisiones urbanas.
El comentario anterior de Craig Merrow
Me gustan 35 personas¡Felicidades a Etiopía! ¡Me alegra ver que está cosechando beneficios económicos y ecológicos de la transición, y le desea mucho éxito continuo!