jueves, 12 de enero de 2012

The train leaves platform one at last (The Economist)

Gracias a Macrofenix

Better late than never

 
Delayed by kickbacks on the line
 
IT HAS taken more than a quarter of a century, but on January 9th for the first time passengers travelled the full length of a 22km (14-mile) elevated railway line from the poor southern suburb of Villa El Salvador to the centre of Lima, Peru’s capital. The metro line is the first in this city of more than 8m people. Its vicissitudes mirror those of the country.
The project began in 1986 with a loan deal between Alan García, in his first term as Peru’s president, and Italy’s prime minister Bettino Craxi. It halted again after three years, 9km and more than $200m, amid claims of rake-offs in both countries. Economic depression and political instability meant that for years the line’s unfinished cement pylons served only for graffiti artists.

In 2006 Mr García returned to power. With a loan of $300m from the Andean Development Corporation work on the “electric train”, as Peruvians call it, began again. The line has begun operating with just five (Italian) trains, running at 20-minute intervals. Another 19 trains, from France’s Alstom, are due in 2013. Work has begun to extend the line by another 12km to north-eastern suburbs.
Late and expensive though it is, the metro is welcome. Lima has one of the worst public-transport systems among Latin American capitals, featuring tens of thousands of privately owned minibuses. The result is gridlock, pollution and frequent accidents.

Luis Castañeda, the city’s mayor from 2003 to 2010, built a 26km bus rapid-transit line through the heart of Lima. His successor, Susana Villarán, has promised to move ahead with further metro lines (there are plans for four more). Traffic congestion makes the average commute in Lima over an hour each way and costs more than $1 billion a year in lost output and health problems caused by pollution, according to Antonio Brack, a former environment minister.

The city needs a debate about whether to favour bus rapid-transit systems, or more expensive but faster and higher-capacity metro lines. Unfortunately it is not likely to get one. The unpopular, but honest, Ms Villarán must instead devote her energies to fighting an effort by her opponents to organise a recall referendum to unseat her in September.

The Economist

The Economist sobre el Tren Eléctrico: Más vale tarde que nunca (La Republica)

Más de dos décadas después el Tren Eléctrico parece que al fin verá la luz al final del túnel.
Más de dos décadas después el Tren Eléctrico parece que al fin verá la luz al final del túnel.

Prestigiosa revista señala al sistema de transporte como "necesario" para una ciudad con un transporte caótico

En un texto que aparece en su última edición, la prestigiosa revista The Economist le dedica un artículo al querido y esperado Tren Eléctrico de Lima, obra iniciada en el primer gobierno de Alan García y concluída al final de su segundo mandato.
"Ha tomado más de un cuarto de siglo, pero el 9 de enero para los pasajeros viajó por primera vez toda la longitud de un 22 kilometros (14 millas) de la línea de tren elevado de los suburbios pobres del sur de Villa El Salvador hasta el centro de Lima", expresa el artículo de la revista en su parte inicial.
Luego, detalla en líneas generales los costos de la obra que Alan García calificara como "un premio Nobel de la arquitectura".

La construcción del Tren Eléctrico, comenzó en 1986 "con un acuerdo de préstamo entre Alan García y el primer ministro italiano Bettino Craxi. Se detuvo de nuevo después de tres años, a 9 km y más de 200 millones de dólares, en medio de acusaciones de 'comisiones' entre ambas naciones".
Luego detalla la interminable paralización que sufrió el proyecto. Generada por "La depresión económica y la inestabilidad política" de varios años.

Más adelante, The Economist cuenta sobre la reactivación de la obra. Ya en el 2do gobierno del APRA y con un préstamo millonario de la Corporación Andina de Fomento. Además detalla que ahora el servicio cuenta con solo cinco vagones y que restan aún 19 por llegar desde Francia.

Fiel al estilo de esta publicación foránea, viene la parte de la opinión:
"Tarde y costoso que sea, el metro es bienvenido. Lima tiene uno de los peores sistemas de transporte público entre las capitales de América Latina, con decenas de miles de minibuses (combis) de propiedad privada. El resultado son los accidentes de atascos, la contaminación y frecuentes", continúa la revista.

Luego comenta el dinero que pierde la ciudad por la cantidad de horas hombre que se pierden debido al tráfico. Además cita declaraciones del ex minsitro del Ambiente, Antonio Brack en torno a la contaminación que generan los vehículos.
"La congestión del tráfico hace que el viaje promedio en Lima más de una hora en cada sentido y cuesta más de $ 1 mil millones al año en pérdidas de producción y problemas de salud causados ​​por la contaminación", escribe la revista.

The Economist además considera que el Metropolitano, impulsado por Castañeda, sumado a la ampliación del mismo, prometido por Villarán, ayudarán a rebajar el caos del transporte. Además expresa que la no unión de este servicio con el del tren eléctrico, podría perjudicar las buenas intenciones de mejorar el sistema de transportes capitalino.

Finalmente, la publicación indica que "La impopular pero honesta señora Villarán deberá enfrentar el tema del transporte en medio de un intento de revocatoria que nace de sus adversarios políticos".

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