Viajes gratuitos, anunciados para este mes, se harían dentro de 45 días. Todavía se corrigen fallas en uno de los trenes
Tantas veces anunciado como postergado. El pasado 11 de julio, en lo que fue una de las últimas grandes inauguraciones del anterior gobierno, se anunció con bombos y platillos que la línea 1 del tren eléctrico iniciaría los traslados gratuitos con público en general en setiembre –un mes después de los ensayos con pasajeros seleccionados y las pruebas en vacío– y que finalmente, en octubre, empezarían los viajes con tarifa pagada.
Lo cierto es que a dos semanas de cumplir el plazo fijado entonces para los viajes pagados, los usuarios deben prolongar la espera por el traslado de Villa El Salvador al Cercado de Lima, y viceversa, que se hará en 35 minutos. Este medio de transporte recién empezaría a funcionar con normalidad a fin de año.
¿Por qué la demora? Si bien la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE), representante del Gobierno para ejecutar la obra, realizó pruebas en vacío y algunos ensayos con pasajeros durante julio y agosto; Fernando Deustua, vocero de Graña y Montero, empresa que junto a la argentina Ferrovías S.A. integra la concesionaria Metro de Lima Línea 1, argumenta que la demora se debe a que el contrato no contempló el período de transferencia y de verificación del funcionamiento del sistema que reciben y van a administrar por 30 años.
“Se fijó como fecha de culminación de la obra la misma del inicio de operaciones. Pero eso no es aceptable, ya que debe existir un tiempo de transición para la transferencia de la infraestructura completa”, subraya Deustua.
En un intento por señalar responsables, Oswaldo Plasencia, director de AATE, recuerda que el contrato de concesión fue hecho por Pro Inversión. “Yo construyo, no he diseñado el contrato”, dijo. A su entender, ese documento fue elaborado según el modelo de concesión de carreteras, donde basta con colocar el asfalto y no se requieren ensayos previos para iniciar su uso. “Lamentablemente se omitió ese período de pruebas en el contrato”, manifestó.
PRIMERA POSTERGACIÓN
¿Pero acaso ese detalle en el contrato es el único obstáculo para la puesta en marcha del tren?
El pasado 11 de setiembre empezó la transferencia del tren, dos meses después del plazo inicial (11 de julio), el cual se postergó por acuerdo de ambas partes, señaló Juan Carlos Zevallos, presidente del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Uso Público (Ositrán).
Pero eso no es todo. Semanas atrás, Deustua aseguró a El Comercio que las pruebas con público comenzarían en la quincena de setiembre y el tan esperado inicio de operaciones sería a mediados de octubre. De acuerdo con lo informado por el vocero de Graña y Montero, los traslados con público debieron haberse iniciado el último jueves. Eso no sucedió. Este Diario comprobó que los cincos trenes brillaron por su ausencia durante los casi 22 km de la ruta. Solo algunos operarios realizaban labores de limpieza y mantenimiento en el tramo sur.
Para justificarse, Deustua explicó que había proyectado esa fecha por tratarse del día siguiente de lo que sería la visita de Ositrán, que inspeccionaría la transferencia. Pero todo sigue bajo el control de la AATE y la constructora Consorcio Tren Eléctrico de Lima (CTEL).
CAMBIAN LOS PLAZOS
Ahora Deustua afirma que la entrega de los bienes recién acabaría a fines de este mes o en la primera semana de octubre y que los recorridos gratuitos se abrirían al público a fines de octubre y finalizarían al cabo de 30 días. Esto significa que el cobro de pasajes para abordar el tren se daría recién a inicios de diciembre.
Pese a que Deustua señala que están en condiciones de tomar posesión de la obra, ello no es posible porque la AATE y CTEL no cumplen con entregar la totalidad de los bienes. “Aún no hemos verificado que el sistema funcione al 100%, y no podemos operar sin antes haber cumplido los protocolos de pruebas y control, ya que podríamos recibir una sanción judicial”.
UN TREN MALOGRADO
Zevallos, de Ositrán, revela que la transferencia de la totalidad de los bienes no puede concluir porque son necesarios unos ajustes para poner en marcha los trenes de más de 25 años de antigüedad. En su visita corroboró que uno de ellos tiene desperfectos. Este sería puesto a prueba en los próximos días luego de corregir sus fallas, le comunicaron.
“Hemos entregado gran parte del sistema a la AATE”, manifiesta Ricardo Cebrecos, representante del CTEL.
A más de dos meses de la inauguración, Plasencia reconoce que continúan las pruebas. “Antes de la entrega debemos verificar que todo el material rodante esté en perfecto estado”.
CLAVES
Energía asegurada
Juan C. Zevallos, presidente de Ositrán, dijo que el consorcio Metro de Lima Línea 1 suscribirá contratos con Luz del Sur y Edelnor para abastecer el sistema de energía eléctrica a través de dos subestaciones, en Villa El Salvador y la estación Grau.
6 pasajeros por m²
El período de pruebas con pasajeros durará 30 días, cuando se compruebe que el servicio ofrece comodidad para 6 usuarios de pie por m². Si Ositrán no da su conformidad en esa etapa, el concesionario no podrá empezar a cobrar una tarifa.
El Comercio
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